Qué hacer cuando se presenta una lesión

En un deporte como lo es el fútbol, las lesiones son una especie de “rito de paso” por el que casi todo atleta tiene que pasar. Lo más importante al momento de sufrir una lesión es estar preparado para responder a ella lo más pronto posible, de manera que la recuperación pueda llevarse a cabo en un menor tiempo.

Al presentarse una lesión, lo primero que notaremos es que la zona afectada tiende a inflamarse, por lo que lo primero que debemos hacer es mediar con dicha inflamación. No se producen los mismos mecanismos en una distensión ligamentosa, que no deja de ser lo que coloquialmente conocemos como “torcedura”, o un esguince de grado 3 en la que ya está implicada una rotura de ligamento, por lo que la inflamación y el daño causado pueden ser más o menos evidentes.

Usualmente, lo primero que debemos llevar a cabo es el método CRICER que no es otra cosa que: Crioterapia (hielo), Compresión (vendaje), Elevación y Reposo y acudir a que nos realicen un buen diagnóstico médico. Él método CRICER no solo ayuda con el control y manejo del dolor en el área afectada, sino que es un efectivo coadyuvante en la pronta recuperación de las jugadoras que han sufrido una lesión

¿Cuándo puedo volver a competir luego de una lesión?

Después de sufrir una lesión, lo más natural es que la jugadora se esté preguntando cuánto tiempo deberá pasar fuera de juego, si la lesión así lo amerita. Lamentablemente, no existe una fórmula infalible para calcular los tiempos de recuperación de cada jugadora particular, pero si se puede anticipar un tiempo aproximado correspondiente con la gravedad de la lesión.

Los tiempos pueden variar desde un esguince leve entre dos o tres semanas, si se trabaja debidamente y bien asesorado, a seis meses e incluso un año si se trata de lesiones graves como roturas de ligamento que requieren cirugía o luxaciones de tobillo.

Sea cual sea el caso, lo mejor que podemos hacer luego de haber sufrido una lesión es acudir a un fisioterapeuta; de este modo, estaremos previniendo procesos inflamatorios residuales producto de la lesión, disminuyendo el tiempo que le toma al cuerpo sanar por completo luego del trauma.

Adicionalmente, un último paso que podemos aconsejar es acudir a un readaptador físico para asegurarnos de encontrarnos en la mejor forma posible al momento de retomar los entrenamientos. El readaptador físico o readaptador deportivo te ayudará a recuperar la motricidad que pueda haberse perdido luego de pasar un tiempo de baja, además de asegurarse de que cualquier lesión haya sido superada exitosamente y que el cuerpo pueda resistir las rutinas de entrenamiento a las que estaba acostumbrado.

Una vez que se hayan cumplido los debidos pasos de atención médica inmediata, seguida de atención y fisioterapia, concluyendo con readaptación física, la jugadora estará lista para reintegrarse en los entrenamientos acostumbrados. Algo importante es que es vital cumplir con los tiempos asignados por los profesionales médicos, ya que su incumplimiento podría postergar aún más el tiempo necesario para volver al juego.

Si quieres saber más sobre cómo prevenir las lesiones más comunes que tienen que enfrentar las jugadoras de fútbol femenino, en Futmenina hemos preparado unas guías con lo que deberías tener en cuenta al presentarse una lesión en el tobillo o una lesión en la rodilla.

Este artículo pertenece a la serie de artículos sobre lesiones en colaboración con Elena Peña Rodriguez, fisioterapeuta de A Coruña con más de 10 años de experiencia en el sector.

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